Connecting people Abril 14, 2008
Posted by Marie Fatale in La vida inquieta, Los opios del pueblo.Tags: becarios, cultura, educación, empleo, era postindustrial, estado del bienestar, hijos, internet, literatura, madurez, milenarismo, niños, padres, porno, reflexión, religión, sexo, trabajo precario, tve, youtube
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Parece lejano el tiempo en que no existía Youtube. Ahora todos estamos enganchados a la paginita de vídeos. Sé de gente que apenas sabe abrir el correo, pero usa Youtube. Muchas conversaciones por MSN se basan en pasarse links de Youtube. Los antiguos mails en cadena de chistes machistas/feministas son ahora mensajes con enlaces a Youtube. Eres el personaje de la semana entre los tuyos si cazas un vídeo guay en Youtube antes que nadie. Caga el Rey, caga el Papa, y todos usan Youtube.
Sí, ya sé que no he descubierto el huevo de Colón, pero es que hoy me cuesta imaginar una sociedad postindustrial sin Youtube. Cuando escribo esto estoy en la redacción del programa de TVE donde curro (bueno, donde pululo intentado aprender algo a cambio del almuerzo y 10 créditos optativos que he pagado, claro) y es un hecho que la mayoría de los que ahora mismo no tenemos nada que hacer estamos consultando Youtube. A veces directamente, pues buscas algo en concreto o te han recomendado un vídeo, otras porque cualquier blog o otro tipo de web está repleta de embeds (me gusta usar la palabreja esta) de Youtube. Y esto pasa aquí y en toda oficina que se precie, lo que me hace reflexionar que se hacia en los tiempos muertos en el curro cuando Youtube no existía o no lo conocía todo el populacho. Bueno, ya existía Internet, pero no era lo mismo. Bueno, ¿y que se hacía cuando en el Estado del Bienestar no existía ni Internet, ni ordenadores mínimamente cargados de chorradillas tipo Buscaminas? No me creo que la gente trabajase más o se ronease menos, simplemente perderían el tiempo mirando a las musarañas, llamando a la parienta a costa del presupuesto de la empresa (bueno, eso se sigue haciendo) o cotilleando con el de la mesa de al lado, siempre vigilando que el jefe no te pillase (aunque el hiciese lo mismo o peor).
Todo esto me hace darme cuenta de lo joven que soy, y del tiempo que yo y todos mis coetáneos perdemos con la máquina esta, que ni te da de comer, ni te consuela, ni te folla, pero lo que entretiene, oigan ¿Seríamos más listos sin Internet? ¿Qué haríamos en el tiempo que ahora (mal)gastamos conectados? ¿Veríamos más la tele? No, porque ya la vemos a la vez que chateamos o consultamos petardas.com ¿Leeríamos más? No, quien lee, lee; quien no le da la gana leer, no lee ¿Serían eternas las cenas familiares? Quizás, pero ya son eternas con nosotros mismos y el monitor, sobre todo cuando nos llevamos según que comida que se esparrama en el teclado y hay que volver a reconstruir para ponérsela a la boca y procurar quela barra espaciadora del periférico siga funcionando ¿Fornicaríamos más? Bueno, quien prefiere estar conectado a fornicar es que muchas ganas de fornicar no tiene, o no tiene quien a mano, o ya lo hace delante del ordenador…o… no entraremos en detalles… ¿Hablaríamos más con los de casa? Bueno, con tal de no ir al cuarto de al lado a pedir algo, se lo he dicho a la persona en cuestión por MSN, así que hablar…hablamos, ¡viva el WI-FI!
Sí, en el fondo todo esto no es tan malo. Internet permite estar en Internet y hacer otras cosas, aquellas que se han hecho siempre con el mismo (des)interés de siempre. Dicen que tanto ordenador y consolita alela a los niños, y ya te digo yo que la alta tecnología es el opio del pueblo, pero toqueteando ordenadores desde los 6 años sé más inglés del que sabría sólo con lo que me enseñaron en el cole, he descubierto muchas cosas de la Alta Cultura (o, almenos de la cultura decente), he podido ver más cine del que hubiese soñado y hasta he conocido a mi pareja (ahora no, pero hace años era algo como de lo que había que esconderse, como si conocer a tu chorbo en una discoteca con música a todo trapo y con unos cubatillas de más fuese más digno).
Vamos, que es como todo, depende el uso que le des a la cosas. Niños (y adultos) salvajes/buscabregas/que rechazan cualquier tipo de cosa mínimamente culta los han habido siempre. Si un día sois padres, o ya lo sois ahora, no prohibais a los hijos según que cosas, simplemente enseñárselas a usar correctamente, después de todo si quieren ver cosas guarras, macabras o perniciosas las buscaran igualmente por sus medios (no hay ningún estudio científico que lo demuestre, pero siempre se ha dicho, y todos conocemos casos, que salen más casquivanas las niñas que han estudiado en colegio de monjas que las que lo han hecho en colegio laico…es decir represión=”cuando tenga la oportunidad haré lo que me dará la gana y peor”).
Fijaos, empecé hablando del Youtube y acabo hablando de pseudopedagogía. creo que necesito algo, y no es ver otro vídeo embedado, precisamente. Ah, que nadie se me ofenda con el comentario de las monjas, aunque gracias a Dios sea atea y haya ido a colegios laicos.
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