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Somnium est laborus Julio 3, 2008

Posted by Marie Fatale in La vida inquieta.
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Creo que ya lo había contado públicamente en Internet. Hace muchos años tenía un extraño sueño recurrente en que era, por decirlo de algún modo, engullida por un eterno pasillo laberíntico y geométrico mezcla de cemento, hilo metálico y estructuras cibernéticas. Una especie de The Shining meets TRON meets Cube. Por aquel entonces era una cría y no había visto ni oído hablar de esas películas, la tercera ni existía. Pero es que Being John Malkovich también la soñaba antes que la imaginase Charlie Kaufman. Bueno, que me voy del tema, maldita ánsia enciclopédico-cinéfila la mía. En este sueño me hacía un hartón de andar para acabar como aplastada por la estructura. Y notaba físicamente como esta se entrometía entre mis huesos y mi piel y me hacía sufrir un buen ratito, hasta que me despertaba.

Este sueño, tan de la nueva carne, lo tuve periódicamente durante años hasta que, quizás en una época en que ya le buscaba porqués a todo, desapareció. No creo en las teorías sobre los sueños, es más, aunque comparto algunos preceptos de Freud (su Malestar en la cultura me encantó) no puedo con La interpretación de los sueños, pero en el caso de este sueño siempre me he preguntado el porqué ,ya que era el colmo de lo onírico, muy jodorowskiano, daliniano, cronengberiano, lynchiano, buñueliano y escheriano, muy agobiante, muy todo. A veces he pensado que podría ser una metáfora sobre la incapacidad humana de acceder a todo el conocimiento del Universo, algo así como ****spoiler**** lo que le ocurre al personaje de Cate Blanchett al final de Indy IV, la palma por querer poseer todo el conocimiento del mundo, o yo lo interpretré así ****fin del spoiler**** pero de una forma más poética y con menos presupuesto.

La cuestión es que este sueño me viene a la memoria de vez en cuando, y hoy ha sido uno de esos días, pero con más razón que nunca. Desde ayer trabajo en la biblioteca de Ciencias Sociales de la UAB. Creo que definitivamente ahueco el ala del campus (ya os contaré) pero aprovecho los últimos beneficios que me ofrece ser estudiante, entre ellos trabajar pocas horitas a buen precio, tal como está el tema. Serán sólo dos meses, pero tendré que aprender muchas cosas.

La organización de la Hemeroteca se me anojaba a ratos caótica, excesivamente burocratizada, pero la de la Biblioteca de Sociales me resulta lo mismo pero sin lo segundo. Un “can penja y despenja” que diríamos los catalanes. Pero no entraré en críticas sobre su organización, almenos no hasta que acabé la beca. Quizás luego me luzca a fondo, pues entre un sitio y el otro tengo para escribir material del bueno.

Encaucémonos de nuevo. Creo que el edificio en el que trabajo ahora es el de mi sueño. Vale, de momento no se me ha echado encima, aunque nunca se sabe, es antiguo, muy de la época en que se hacían edificios con aluminosis por lotes. Pero sí tiene mucho cemento, mucho metal, muchas estructuras cuadriculadas, y lo cibernético podrían ser las pantallas de los PCs. Y me pierdo en él (se comunican como 5 o 6 facultades distintas, es enorme), y está lleno de conocimientos que no poseeré jamás (sobre todo me ha llamado la atención el inacabable fondo de libros sobre derecho, con unos topográficos eternos con mil signos de puntuación distintos).

Además, sueño que estoy dentro, aunque no sea el sueño que soñaba. Ahora sueño que tengo que ordenar los libros. Sí, sí, sueño con la CDU. Y es que os reiréis de mí, pero creo que me he aprendido muchas cosas soñando con ellas, por eso después de haber dormido me acuerdo mejor de las cosas que el día anterior, cuando me pegué el (único) panzón de estudiar antes del examen. Creo que a un científico que descubrió algo importante le pasó eso.

Además, también sueño que los usuarios me preguntan cosas, o no sé si son los empleados, que aún van más perdidos con el nuevo programa de catalogación que un hijo de meretriz el día del padre. La cosa es que en duermevela respondo, y además de forma lógica. Don de gentes hasta en mi colchón de látex.

No me importa que el edificio sea estos dos meses el de mi sueño, el de EL SUEÑO, pero por favor, hablar del trabajo en las horas libres de vigilia, vale; soñar con el trabajo en las horas de sueño, no.

Por cierto, el título en latín me lo he sacado un poco de la manga. Hace como 10 años que no doy latín, y apenas hice un trimestre. Lo mío es el griego. Así que si alguien es capaz de decirme como es realmente en latín “El sueño es el trabajo” se lo agradecería hasta el fin de mis días.